jueves, 7 de julio de 2016

FRONTEXIT. Europa está en guerra contra un enemigo inventado.

COMUNICADO DE LAS ORGANIZACIONES MIEMBRO DE LA CAMPAÑA FRONTEXIT EN EUROPA, MAGREB, MASHREQ Y ÁFRICA OCCIDENTAL ANTE EL NUEVO MANDATO DE LA AGENCIA FRONTEX* 
*Disponible en español, francés e ingles. 
(Traducción al español facilitada por Lucia de Paz, Traductora e interprete)



Nuevo mandato de la agencia FRONTEX
La UE obstinada en emprender una guerra contra los migrantes y refugiados

7 de julio de 2016 - En los últimos tres años, la campaña conjunta Frontexit ha denunciado la incompatibilidad de la agencia Frontex con el respeto de los derechos fundamentales. El establecimiento de un nuevo cuerpo europeo de guardia de fronteras  para reemplazar al Frontex, que el Parlamento Europeo aprobó el pasado 5 de julio es otro paso más en la guerra emprendida por la Unión Europea (UE) contra los migrantes y los refugiados.

Desde que se anunció que la agencia Frontex se vería reforzada, hace ya más de un año, como respuesta a la mal denominada «crisis de migrantes», el resultado del  aumento de la seguridad en las fronteras europeas es consternante el número de inmigrantes y refugiados muertos en el Mediterráneo ha aumentado [1],  y las violaciones de los derechos humanos y la violencia a la que se enfrentan tanto en las fronteras como en los campamentos de recepción o 'hotspots' se han multiplicado

Sin embargo, a pesar de lo deplorable de la situación, la nueva agencia europea de guardacostas y de fronteras que debe sustituir al Frontex podrá contar con un arsenal reforzado que les permita:

- Desplegarse más rápidamente en las fronteras exteriores de la UE con base a la auto-evaluación de la "vulnerabilidad" de los Estados miembros usando como unidad de medida el número del entradas irregulares de las fronteras exteriores;

- Participar más activamente en la deportación de personas sin permiso de residencia en Europa, en las operaciones de retorno conjuntas y en la ayuda a la obtención de los documentos administrativos necesarios; [2]

- Recopilar datos personales y transmitirlo a Europol como parte de la lucha contra la delincuencia transfronteriza, el crimen organizado y la lucha contra el terrorismo. Más allá del riesgo que supone la transmisión inapropiada de estos datos, que además supone una violación del derecho a la protección de datos personales garantizado por la UE, [3] estas medidas alimentan los prejuicios xenófobos que asocian erróneamente a los extranjeros a posibles amenazas contra la seguridad  interna;

- Interceptar inmigrantes y refugiados en alta mar y desembarcar en el puerto "seguro" más cercano. En el contexto de los debates actuales sobre los países "seguros" en la UE, no puede excluirse que estas personas pueden desembarcar en Marruecos, Túnez, Argelia, en los países de los Balcanes o en Turquía, donde persisten las violaciones de los derechos humanos en contra de nacionales y extranjeros, donde el derecho a salir de cualquier país se ve impedido, [4] lo que contradice el derecho internacional y europeo, en particular, el principio de no devolución;

- Lejos de cualquier supervisión democrática del Parlamento Europeo, desplegarse fuera de Europa e intercambiar información con un número creciente de países, entre ellos algunos donde las violaciones de derechos humanos están bien documentadas: reforzando la cooperación con Turquía y los proyectos de acuerdo de cooperación internacional con Libia o Egipto.[5]

Dicho refuerzo de las capacidades de una agencia de la UE no tiene precedentes y tiene como resultado hacer la vista gorda a una serie de violaciones de derechos humanos, aunque estas estén ampliamente documentados por organizaciones no gubernamentales, y organismos oficiales - incluida la agencia Frontex, que las califica usando eufemismos como "incidentes". [6] Sin embargo, el nuevo mandato no se preveé ningún mecanismo para que se permita comprometer de manera efectiva y directa la responsabilidad jurídica de la agencia ante un mecanismo independiente.

En lugar de abrir vías legales y seguras, la UE favorece la migración irregular, lo que provoca un fuerte aumento en el número de muertes de migrantes, y fomenta el tráfico de personas.

Las organizaciones miembros  de la campaña Frontexit, de Europa, el Magreb, el Mashreq y África occidental, continuarán denunciando y oponiéndose a esta manera equivocada de entender la seguridad. Pedimos el fin del Frontex y de la nueva agencia destinada a reemplazarlo.

No dejemos que nuestros líderes políticos nos hagan creer en una "crisis migratoria" que no es sino una crisis de las políticas de acogida de la UE y sus Estados miembros.

Europa está en guerra contra un enemigo inventado.

www.frontexit.org
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Nouveau mandat de l’agence Frontex : L'UE s’obstine dans sa guerre contre les migrants et les réfugiés


Depuis trois ans, la campagne inter-associative Frontexit dénonce l'incompatibilité de l'agence Frontex avec le respect des droits fondamentaux. La création d'un nouveau corps européen de garde-frontières en lieu et place de Frontex, validée par le Parlement européen le 6 juillet dernier, marque une étape supplémentaire dans la guerre menée par l’Union européenne (UE) contre les migrants et les réfugiés.
Plus d'un an après l'annonce d'un renforcement de l'agence Frontex pour répondre à la mal nommée « crise migratoire », le résultat de la sécurisation des frontières européennes est consternant : le nombre de migrants et réfugiés morts en Méditerranée a augmenté (1), les violations des droits et les violences à leur encontre se sont multipliées tant aux frontières que dans les centres de tri appelés « hotspots ».
Or, malgré ce constat affligeant, la nouvelle agence de garde-côtes et de gardes-frontières européens qui doit remplacer Frontex pourra s’appuyer sur un arsenal renforcé et:
-        Se déployer plus rapidement aux frontières extérieures de l’UE sur la base de sa propre évaluation de la « vulnérabilité » des Etats membres mesurée en nombre de franchissements irréguliers de leurs frontières extérieures ;
-        Avoir un rôle accru dans l’expulsion des personnes sans droit au séjour en Europe, y compris en organisant elle-même des opérations de retours conjoints et en aidant à l’obtention des documents administratifs nécessaires (2) ;
-        Collecter des données personnelles et les transmettre à Europol dans le cadre de la lutte contre le crime transfrontalier, le crime organisé, et la lutte anti-terroriste. Au-delà des risques de transmission inappropriée de ces données en violation du droit à la protection des données personnelles que le droit de l’UE protège (3), ces mesures nourrissent les préjugés xénophobes assimilant à tort les étrangers à des menaces potentielles pour la sécurité intérieure ;
-        Intercepter des migrants et des réfugiés en haute mer et les débarquer dans « le port sûr le plus proche ». Au vu des débats actuels sur la notion de pays « sûrs » au sein de l’UE, il n'est pas impossible que de tels débarquements puissent avoir lieu au Maroc, en Tunisie, en Algérie, dans les pays des Balkans ou en Turquie où des violations des droits graves perdurent envers nationaux et étrangers, où le droit de quitter tout pays est entravé (4), ce qui va à l’encontre du droit international et européen et en particulier du principe de non-refoulement ;
-        Hors de tout contrôle démocratique du Parlement européen, se déployer hors Europe et échanger des informations avec un nombre croissant de pays dont certains bafouent de façon notoire les droits humains : coopération accrue avec la Turquie ; projets d’accords de coopération extérieure supplémentaires notamment avec la Libye ou l’Egypte (5).
Ce renforcement inédit des capacités d’une agence européenne fait totalement abstraction des violations des droits pourtant documentées par des organisations non-gouvernementales et des instances officielles, y compris par l’agence Frontex elle-même qui les qualifie avec euphémismes « d’incidents » (6). Pourtant, rien dans le nouveau mandat ne permet d’engager effectivement et directement la responsabilité juridique de l’agence devant un mécanisme indépendant.
Au lieu d’ouvrir des voies de passage légales et sûres, l’UE favorise la migration irrégulière ce qui accroît la mortalité migratoire et encourage les trafics.
Les organisations membres de la campagne Frontexit, originaires d’Europe, du Maghreb, du Mashreq, et d’Afrique de l’ouest, continueront de dénoncer et de s’opposer à cette dérive sécuritaire. Nous demandons la suppression de Frontex ainsi que de la nouvelle agence prévue pour la remplacer.
Ne laissons pas nos représentants nous faire croire à une « crise migratoire » qui n’est rien moins qu’une crise des politiques d’accueil de l’UE et de ses Etats membres. 
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The new mandate of Frontex agency
The EU obsessed with waging a war against migrants and refugees

7 July 2016 - In the past three years, the joint campaign Frontexit has denounced the incompatibility of the Frontex agency with the respect of fundamental rights. The establishment of a new European border guard body to replace Frontex, which the European Parliament approved last 5 July, is yet another step further in the war waged by the European Union (EU) against migrants and refugees.

Over a year since the announcement that Frontex agency would be reinforced to address the so-called « migration crisis », the securitisation of European borders has brought deplorable results: increase in the number of migrants and refugees who died in the Mediterranean[1], as well as in human rights violations and violence they are facing at the borders and in the “hotspots”.

However, no matter how deplorable this state of play, the new European coast-guard and border-guard agency meant to replace Frontex will be able to rely on a reinforced apparatus and to:

Deploy more rapidly at the EU’s external borders based on its self-assessment of the “vulnerability” of Member States, i.e. the number of the irregular crossing at their external borders;
Be further involved in the deportation of people with no leave to remain in Europe, including by initiating joint returns operations and by providing support in obtaining the necessary travel documents; [2]
Collect personal data and transmit it to Europol as part of the fight against cross-border crime, organised crime and anti-terrorism. Beyond the risks that this data may be transmitted in an inappropriate manner in violation of personal data protection safeguarded in EU law,[3] these measures feed in racist prejudice that wrongly associate foreigners with potential threats against internal security;
Intercept migrants and refugees in the high seas and disembark them in the nearest port “of safety”. In the context of the current debates on “safe” countries in EU, it cannot be excluded people may be disembarked in Morocco, Tunisia, Algeria, in the Balkan countries or in Turkey, where human rights violations against nationals and foreigners persist, where the right to leave any country is impeded,[4] which contradicts international and European law, in particular the non-refoulement principle;

Deploy outside of Europe, away from the European Parliament’s democratic oversight, and to exchange information with a growing number of countries including some where human rights violations are well documented: reinforced cooperation with Turkey; external cooperation agreements in prospect with Libya or Egypt. [5]

Such reinforcement of capacities of an EU agency is unprecedented and turns a complete blind eye to a number of human rights violations, although this has been largely documented by non-governmental organisations as well as by official bodies - including by Frontex itself which softly refers to them as “incidents”.[6] Nevertheless, no independent mechanism has been provided for in the new mandate to hold the agency directly and effectively judicially accountable.

In fact, instead of opening legal and safe pathways to Europe, the EU facilitates irregular migration which increases death toll amongst migrants and gives a push to trafficking.

Frontexit member organisations, based in Europe, in the Maghreb, in the Mashreq and in West Africa, will keep on denouncing and opposing this security-geared drift of European policies. We are calling for the end of Frontex and of the new agency meant to replace it.

We will not let policy leaders make us believe in a “migration crisis” which is nothing but a crisis of the reception policies of the EU and its Member States.


Europe is at war against an imaginary enemy

www.frontexit.org/en

[1] 2,859 muertos a 16 de junio 2016 according to the International Organisation for Migration
[2]    To this end, a European « laissez-passer », i.e. a travel document meant to facilitate the removal of “third country” nationals in an irregular situation, is in the making, despite the opposition expressed by African states against it at the Valetta Summit held in November 2015.
[3]    Article 7 et 8 of the European Union Charter on Fundamental Rights; Secondary law
[4] Asylum: a right denied. No the EU’s lists if safe countries!(2016) AEDH, EuroMed Rights, FIDH
[5] To date, Frontex has signe 19 external cooperation agreements. Further information on the agency’s deployment outside of Europe can be found on the map “10 anniversary of Frontex – 10 measures that put fundamental rights at risk”.
[6]    Frontex between Greece and Turkey: At the border of denial (2014) EuroMed Rights, FIDH, Migreurop
[7]    2 859 mortsau 16 juin 2016 selon les estimations de l’OrganisationInternationale sur les Migrations
[8]    À ceteffet, un « laisser-passer » européen, document de voyage destiné à faciliter le retour de ressortissants de pays « tiers » en séjourirrégulier, est en cours de création, et ce malgrél'oppositionexprimée par les paysafricains, lors du sommet de la Valette de novembre 2015
[9]     Article 7 et 8 Charte des droitsfondamentaux de l’Unioneuropéenne ;droitdérivé
[10]  Droitd’asile en danger : non à la liste UE des pays « sûrs » (2016) AEDH, EuroMedDroits, FIDH
[11]   Frontex a signé 19 accords de coopération extérieure à ce jour. Pour en savoir plus sur la nature de son déploiement hors Europe, voir la carte : « Les 10 cadeaux empoisonnés de Frontex »
[12]  Frontex entre Grèce et Turquie, la frontière du déni (2014) EuroMedDroits, FIDH, Migreurop