miércoles, 30 de enero de 2013

APDHA presenta su Balance Migratorio 2012

Como cada año, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (http://www.apdha.org) ha presentado su Balance de los flujos migratorios que se dirigen a España, en esta ocasión referidos a 2012.

En el mismo se constata que el volumen de personas que han logrado atravesar la frontera sur y entrar en nuestro país, si bien han sido luego detenidas, se mantiene en niveles similares a los del año pasado, alcanzando casi las 7.000 personas, tan sólo 150 personas más que durante el año 2011. No obstante, a eso habría que sumarle al menos el 20% o el 30% de personas que han logrado burlar todos los sistemas de vigilancia y lograron cruzar sin ser detectadas.

Así mismo destacan que en el norte de Marruecos también se ha producido un cambio importante, ya que se han duplicado los migrantes que han logrado entrar en Melilla (2105 este año frente a los 1039 el año pasado) al tiempo que disminuían las entradas a la ciudad de Ceuta (756 este año frente a los 1258 el año pasado). Estos cambios en Ceuta y Melilla están motivados por diferentes circunstancias. Una de ellas es la proximidad de Melilla a la frontera argelina, donde, según organizaciones marroquíes han sido expulsadas al desierto más de 2.000 personas; otra es la creciente dificultad para circular por Marruecos y, en el caso de Ceuta, el blindaje del paso del Tarajal por parte de Marruecos, que el año pasado contempló a centenares de inmigrantes subsaharianos entrar a nado en Ceuta.

También señalan que “la respuesta de la UE y de España sigue siendo la de enrocarse en sus miedos, haciendo más altos e inaccesibles los muros de la Europa fortaleza, externalizando la gestión de los flujos y haciendo del internamiento de inmigrantes el pivote la política migratoria”.
Ejemplo de esto es el presupuesto de 2013 que, en plena vorágine de los recortes por la crisis, contempla una importante partida de 50 millones de euros para hacer frente a la llegada de inmigrantes irregulares.
Entre ellas:
- 1,4 millones en infraestructura de vigilancia exterior (SIVE)
- 9,1 millones para la Guardia Civil también en vigilancia exterior
- 400.000 euros para mantenimiento de los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros)
- 25 millones para repatriaciones forzosas
- 4 millones para el reforzamiento (aún más) de las fronteras de Ceuta y Melilla
Ignacio Ulloa, secretario de estado de seguridad, ha tenido la indecente osadía de explicar estos gastos en razón a que “no podemos dejar a los inmigrantes en la estacada”.

La referencia trágica del informe son las víctimas de estas políticas migratorias. “Las fronteras cerradas matan. Llegando a nuestras costas, en otras fronteras europeas o atravesando el desierto del Sáhara”.

Por tercer año consecutivo han vuelto a aumentar el número de personas muertas o desaparecidas cuando intentaban llegar a España, según los datos del seguimiento de la APDHA. “Hemos pasado de los 138 muertos o desaparecidos en 2010, a 198 en 2011, alcanzando los 225 en 2012. Y se trata tan sólo de los datos que desde la APDHA hemos podido contrastar. No es ocioso el señalar, que aunque sea una coletilla, que la verdad de esta demencial escalada de personas que pierden la vida nunca se sabrá y será con toda seguridad mucho más elevada que los datos que proporcionamos 

>> El balance puede descargarse aquí

domingo, 20 de enero de 2013

salvemos la hospitalidad!!!


Delito de humanidad.

Xabier Etxebarria

Publicado en EL HUFFINGTON POST: 11/01/2013

¿Se imagina usted en un país extranjero, al que haya tenido que viajar, por placer, por inquietud o por necesidad y que en ese lugar, en el que no tiene amigos en los que apoyarse, tenga que sobrevivir? Las respuestas pueden resultar sencillas, quizás porque el lector es viajero o ha sido emigrante y haya tenido que buscarse la vida en situaciones límites. Pero añadamos más circunstancias. El viaje ha sido por un tiempo largo; no se puede volver al país de origen porque está en conflicto bélico o porque en él no se puede sobrevivir: ni hay trabajo, ni sanidad... sólo pobreza. 

Y en la calle de ese país, cuando buscas a alguien que te ayude o te acoja en su casa, o en una institución benéfica, aunque sea temporalmente hasta que puedas regularizar tu situación administrativa y encontrar un empleo, aunque no sea legal para ganar unas monedas, no lo encuentras. Nadie parece escuchar tu necesidad. A los días, hablando con personas que se encuentran en tu misma situación de extrema precariedad comprendes lo que está ocurriendo: los últimos que ayudaron altruistamente a extranjeros en situación irregular están siendo juzgados y se enfrentan a una pena de cárcel. No puede ser, te dirías... si es para ayudarme, ¿dónde está el delito?, ¿qué daño hace mi benefactor?